viernes, 22 de mayo de 2009

FERNANDO LUGO, GEMELO DE GONZALEZ MACCHI

Fernando y Lucho, ¿serán gemelos?

José Rojas
Periodista
joserojas_py@hotmail.com

Un estudioso de las reacciones de los políticos de este país en pocas palabras marcó la tendencia que sigue el Presidente de la República.

Sin dudar un instante concluyó que el obispo-presidente Fernando Lugo se está convirtiendo aceleradamente en Luís Ángel González Macchi, con sotanas, aunque el actual le llevaba ventaja en una cuestión, en un reclamo judicial por paternidad. Bueno, ahora González Macchi rápidamente subsanó aquello. Se puso a tono con el reclamo de filiación que le exige una ex empleada.

Lugo Méndez no termina de sorprendernos; no para de meter la pata; a estas alturas ya querría pensar que lo hace adrede, pues en nueve meses de Gobierno no puede seguir cometiendo los errores que a diario publican los medios, al menos debería ir perfeccionándolos.

González Macchi fue algo parecido en sus inicios, pero rápidamente logró disimularlo, ofreciendo negocios a sus cercanos y terminó metiéndose al bolsillo a todos con el carácter desenfadado que lo caracterizaba, mientras también se metía al bolsillo buena parte del dinero que no era suyo. ¿Mi amigo, el analista, también habrá incluido esto ultimo en la comparación Lugo Méndez-González Macchi?

Los que saben aseguran que Lugo Méndez desarrollará en breve su propio plan de Gobierno que le permitirá también ingresar al exclusivo club de Presidentes con reclamos judiciales. Son varios los argumentos de la necesidad de enriquecimiento; uno de ellos es que si sigue la racha de apariciones de tres hijos por año de gobierno no solo el INDI quedará sin presupuesto.

A Lucho le gustaba preferentemente el escocés, a Lugo la buenas cepas. Lucho caía a la piscina presidencial, Lugo se sienta a mojar sus partes mientras saborea bocaditos. Ambos conocen las mieles del poder, que no todo es firmar decretos y escuchar plagueos de sin tierras, sin techos, tractorazos, docentes y empresarios. Estos estarán ahí, al otro día, ya habrá tiempo.

Ante Lucho desfilaban mujeres de toda índole. Los que saben, los fantasmas que rondaban Mburuvichá Roga veían entrar y salir representantes femeninas que un espécimen de a pie, un pila, solo veía en revistas. Mi amigo analista me asegura que no pasará mucho tiempo para que una cuestión similar se repita en la era Lugo. Total –dice mi verborrágico politólogo- será una mancha más a este tigre, después de Viviana, la Morán y la Benigna. Además, después de sus tres escándalos, a la Iglesia, como cura ya no vuelve. En este campo ya no hay mucho que arriesgar.

En lo que no se parecen Lucho y Lugo: el primero dijo siempre que no quería ser Presidente y llegó porque estaba ahí, al alcance, pero si que se aprovechó del poder. Lugo lo buscó, después de mentir diciendo que no quería, pero al final si quería; y ese antecedente si es peligroso.

Ambos cometieron errores y a Lucho le está costando comparecencias ante la justicia; Lugo está cayendo en lo mismo, con la diferencia que rompe récords. Equivocaciones que sumados lo están conduciendo, primero a la pérdida acelerada de la popularidad que lo llevó al poder y detrás nomás vendrán las verdaderas conspiraciones, no aquellas inventadas por una mente afiebrada con pretensiones de desviar la atención porque no hay respuestas. Me refiero a aquellas que incluyen el sonido de sables. El mismo Lugo está abonando ese peligroso terreno.

ANTECEDENTES

Convengamos que no existe, por ahora, motivos de peso para que tan siquiera se piense en una asonada que aleje a Lugo del poder. Es mas, por lo menos de boquilla, la mayoría, de la clase política coincide, cada uno con un razonamiento bien diferente, que debe terminar su Gobierno sin importar como lo hace, pero que se respeten los plazos.

Hecha la aclaración introduzco algunas consideraciones. Nada de “esto es nuevo”, ya ocurrió en otras épocas, solo que en esta existen algunos ingredientes que nunca, ni en la dictadura de Stroessner se registraron.

Es probable que en la óptica de Camilo Soares y Karina Rodríguez y otros del mismo ámbito político la rebeldía pasa por acciones como las que les cupo desarrollar. Organizar un encuentro en un cuartel con elevado contenido político, porque lo tuvo, pese al intento de ambos de desviar el tema con explicaciones casi pueriles, solo sirvió para seguir la carrera del descrédito de Lugo.

Intentaron de todo, desde la reacción Pilatos del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, hasta las explicaciones de Soares y Rodríguez que solo sirvieron para demostrar que a todos ellos les queda grande el saco del poder y detrás de todo eso arriesgar la institucionalidad de la República. Es evidente que eso no les importa.

Soares ensayó un plan de desvío de la atención con un desatinado comentario adjudicando a Lino Oviedo acciones similares a las que se vivieron en el comando de Ingeniería. Dicho de otra manera, si el lo hizo, porque ellos, los jóvenes de la izquierda ¿no podrían hacerlo también?

Lo llevaron al extremo, si Lino Oviedo ordenó asesinar a Luis Maria Argaña y a siete jóvenes frente al Congreso, ¿por qué ellos no pueden hacer lo mismo? ¿Me explico?

Abundo: Si Stroessner torturó; Wasmosy vació bancos; Lucho timbeó con el poder; Nicanor se sirvió de Itaipú; todo aquello permite, según el razonamiento de Camilo Soares, seguir con el relajo. Vaya cambio el que ofrece!

Retomo. Después de cuestionar el Congreso de los jóvenes de la izquierda, que el mismo Lugo autorizó y para enderezar rumbos y actitudes el Comandante en Jefe buscó fusibles en las Fuerzas Armadas y destituyó a tres altos mandos. Ardió Troya.

Los militares ya comienzan a levantar la mirada, a reacomodar sus birretes, a realizar consultas y dejar filtrar sus descontentos porque fueron utilizados para la propaganda política, sin su consentimiento, e hicieron el ridículo y para peor de males cuando las papas quemaban terminaron pagando los platos rotos. Luego sometidos a la humillación del chico Soares y la chica Rodríguez, que incluyeron en su carrera política campañas por la objeción de conciencia. Ambos se pasearon sobre la institución castrense, con la actitud permisiva del Comandante en Jefe. Ambos, Soares y Rodríguez, cuando vieron peligrar sus investiduras no dudaron en mentir y bajaron de nivel el evento y ya fue solo una expresión cultural aquella reunión de jóvenes. Además de burlarse de Lugo, de las Fuerzas Armadas, también lo hacían con la inteligencia de todo un pueblo.

La expresión poderosa de Soares y Rodríguez continúa y también sienta sus reales en otros sectores políticos como en el Partido Liberal Radical Auténtico. Hasta el directorio llegan sus tentáculos y demuestran ser más poderosos que el mismo Federico Franco en su propia nucleación.

Fernando Lugo a estas alturas creo que está dejando atrás a Lucho, y si es necesario cuantificar la ventaja todo lo que antecede se resume en un cómodo 3 a 1.

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